Las calles y las plazas de nuestro país se llenan exigiendo casas para vivir y que baje el coste de la vida, que trabajemos menos horas y con salarios dignos y derechos laborales, vivir en un mundo en paz y libre de genocidios, tener más tiempo para disfrutar de la vida y nuestras personas más queridas, cuidar la vida y el planeta, que solo tenemos uno, repartir la riqueza y el poder que acumulan cada vez menos manos en el mundo, más justicia social y más derechos para todas las personas. Una mayoría social necesita que la política vuelva a ocuparse de lo básico.
Las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026 tienen que servir para acabar con el negocio de la vivienda y bajar el precio de los alimentos, de la energía o de la gasolina, para avanzar en derechos y en justicia social, y para que esos cambios se produzcan y no pase que, de nuevo, con cualquier excusa, todo siga igual.
Estas primarias abiertas son para elegir una candidatura que pueda representar a esa mayoría social que quiere derecho a la vivienda, bajar el coste de la vida, paz, trabajo, tiempo para vivir, cambios profundos que nos permitan cuidar mejor la vida y el planeta y un sistema que se ocupe de las personas antes que de los negocios.
La candidatura elegida se presentará a las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026 para acabar con el negocio de la vivienda, para bajar el coste de la vida, para luchar por más justicia social, avances en derechos y transformaciones profundas de este sistema y que la vida importe más que los negocios.